Un proyecto que cuenta su historia en murales.
En Colina Guane, en Aratoca, Santander, Gonzalo León encontró un lugar donde el arte podía hacer algo más que transformar paredes: podía contar la historia del territorio.
El proyecto nació de una mirada hacia Santander, sus paisajes, sus personajes, sus tradiciones y las historias que han construido su identidad.
LA CULTURA SANTANDEREANA
Santander en una pared
Uno de los murales reúne algunos de los símbolos que hablan de la región: el campesino santandereano, la hormiga culona, el café, el cacao, los páramos, los caballos, la música y la arquitectura tradicional.
Entre ellos aparece Don Guanelino, una figura contemporánea que representa al santandereano de hoy, orgulloso de sus raíces y de la historia que lleva consigo.
LOS INDIOS GUANE
Los Guane
La historia también mira hacia atrás, hacia los pueblos que habitaron este territorio.
Los Guane aparecen a través de su relación con la naturaleza, sus tejidos, su cerámica y sus conocimientos. El mural busca acercarse a ese legado sin convertirlo simplemente en una imagen del pasado.
EL CAFÉ COMO MOTOR DEL DESARROLLO DE SANTANDER
El café
El café aparece como parte de la vida y del trabajo de Santander.
Campesinos, recolectores, mulas y ramas de café cuentan una historia hecha de esfuerzo, tradición y muchas generaciones alrededor de una misma cosecha.
CAÑON DEL CHICAMOCHA CON SUS CEIBAS BARRIGONAS
El Cañón de Chicamocha
El paisaje tiene también su propio protagonismo.
El cañón del Chicamocha, el río y las ceibas barrigonas se convierten en una composición que lleva al mural uno de los escenarios más poderosos del territorio santandereano.
LOS HÉROES DE LA INDEPENDENCIA DE SANTANDER
Los héroes
La independencia también tiene un lugar en este recorrido.
Antonia Santos, Manuela Beltrán, José Antonio Galán y José Acevedo y Gómez aparecen como protagonistas de una historia marcada por el valor, la dignidad y la búsqueda de libertad.
COMIDA TÍPICA DE SANTANDER
Arte que se vuelve parte del lugar
El proyecto también llevó el muralismo a otros espacios de Colina Guane. Cuatro columnas del restaurante y la piscina fueron intervenidas para integrar el arte al paisaje y a la experiencia de quienes visitan el lugar.
Así, el proyecto fue creciendo hasta convertirse en un recorrido donde cultura, naturaleza, memoria y color se encuentran.
Nuestra Señora del Socorro
La fe y la memoria
Nuestra Señora del Socorro completa este recorrido como símbolo de protección, identidad y esperanza.
Más que representar una imagen religiosa, el mural busca conectar la fe con la memoria de un territorio y con las historias que siguen formando parte de su gente.
El arte de Gonzalo León / derechos reservados
























